ASISTENCIA A LA INFANCIA
El niño, desde el mismo instante de su nacimiento, desarrolla estructuras de conocimiento que se renuevan incesantemente a partir de la experiencia y de la relación con las personas de su entorno. La adquisición de los primeros hábitos, el lenguaje, la aceptación de los límites y la capacidad de amar y de desenvolverse en su medio, son algunos de los importantes pasos que caracterizan a la infancia.
Algunas veces, estos trayectos resultan difíciles y complicados, expresándose en una serie de síntomas -alteraciones de la conducta, agresividad, enuresis, problemas de sueño y alimentación, manifestaciones corporales, trastornos psicosomáticos- que preocupa a padres, tutores y maestros.
En ACTO, en el área de intervención infantil centramos nuestra actuación en dos campos de operación: Prevención y Clínica.
Prevención:
En el niño, los primeros años de vida son de suma importancia. Por ello, en el campo de la prevención se realiza un diagnóstico precoz para detectar posibles trastornos y problemas del desarrollo.
Clínica:
En el campo clínico, mediante una valoración diagnóstica y el correspondiente tratamiento, se atienden todos aquellos síntomas que puede expresar el sujeto infantil cuando padece algún malestar.
Con frecuencia, las diversas manifestaciones sintomáticas pueden abarcar:
Trastornos del aprendizaje escolar e inhibiciones intelectuales
Problemas de conducta: agresividad, aislamiento, etc.
Incontinencia de esfínteres (orina y heces)
Hiperactividad
Fobias y miedos infantiles
Retraimiento y dificultades de relación social
Depresión infantil
Trastornos del sueño
Trastornos de la alimentación
Trastornos del juego
Manifestaciones psicosomáticas
Existe la posibilidad de realizar tratamientos individuales y/o familiares, según lo requiera cada caso en particular.